En La Joya, San Vicente, se encuentra un refugio construido con láminas, que es el hogar de más de 1,000 iguanas y garrobos. Estos reptiles están al cuidado de Rosario Morataya y su hermano, quienes desde hace varios años los cuidan con la misión de preservar la especie.
“Esto inició hace 10 años como un proyecto familiar junto con la FUNCROCOOP y FIAES. Empezó con 50 iguanas y ahora hay más reptiles”, expresó Rosario Morataya.
Video/ TCS/ Reportaje por Fabiola Hernández.
A pesar de que el refugio no es su hábitat natural, la familia pone su esfuerzo para proteger esta especie en peligro de extinción. Por lo tanto, colocaron ramadas para su permanencia. El objetivo principal es poder liberarlas en un área protegida de la Joya, en donde puedan tener una vida llena de flora y fauna.
Además, Rosario se encarga de alimentarlas. “Lo que le damos es marañón, mora, concentrado y jocote. Cuando está la temporada de aceitunas se le ponen, esa es la alimentación de ellos”.
Te podría interesar
Este lugar también cuenta con pequeños recorridos, para todos aquellos que deseen conocer más de estas especies.
“Nosotros vemos esa iniciativa como algo muy bonito porque estamos buscando una manera de que ese tipo de animales puedan preservarse. De hecho, están en peligro de extinción y estamos colaborando en traer tours, para que turistas puedan conocer de primera mano cómo es el cuidado de estos animales. Además, para hacer conciencia en ellos, para que no los casen, no los maten y no les hagan daño”, explicó Esteban Orellana, guía turístico.
Fotografías: Fabiola Hernández.
Te podría interesar: El enigmático cráneo que envuelve en misterio a la iglesia de San Luis Talpa