Carismática, sensible, con una sonrisa que siempre transmite paz y una fe inquebrantable. Así es Kathya Carranza, la presentadora que marcó a toda una generación de televidentes y que, aunque se alejó de la televisión, sigue dejando huella con cada paso que da.
Con más de 20 años frente a las cámaras, Kathya se convirtió en una figura referente del periodismo televisivo en El Salvador. Su decisión de retirarse de Noticias 4 Visión no fue sencilla. “Pasé un momento pensando si había tomado la decisión correcta. Es un duelo, porque se deja una parte de la familia”, confesó.
La decisión vino motivada por su deseo de priorizar lo que más ama: su familia. Kathya es madre, esposa, empresaria y, como ella misma dice, ama de casa. “Siempre he tratado de poner a mi familia en primer lugar. Creo que hay tiempo para todo y es importante aprender a hacer un balance”, reflexiona.
Sobre un posible regreso a la televisión, Kathya dejó abierta la posibilidad. «Creo que si llega un proyecto que me dé la flexibilidad de estar una vez a la semana o poder pre grabar, quizás sí se pudiera dar».
Lejos de los sets, ha descubierto pequeños placeres que antes no podía disfrutar. Uno de ellos es lo que llama su “hábito raro”: “Para mí es un éxtasis ponerme calcetines y pijama a las 3 de la tarde. Es algo que no podía hacer antes”.
Aunque confiesa que aún no tiene un hobby definido, tiene claro lo que le llena el alma ser madre y compartir la vida con sus tres perros.
La vida pública, sin embargo, no siempre es fácil. Kathya ha sido protagonista involuntaria de memes virales, desde su collar hasta el famoso saludo con doble sentido. Lejos de ofenderse o esconderse, decidió divertirse “En lugar de enojarme, lo subí yo misma con un mensaje que decía: Perdonen, pero caí. No te puedes enojar por esto, es parte del trabajo”.
Kathya se describe como una mujer muy sensible, que no disfruta de la política, pero sí de construir relaciones sólidas.
Hoy, Kathya Carranza está detrás de los reflectores, pero su luz sigue brillando con fuerza. Porque cuando alguien irradia autenticidad, no necesita cámaras para ser inolvidable.